La Federación Masónica Moderna G3, FMM G3, es una potencia que nace en respuesta a una necesidad imperiosa de fortalecer y hacer un trabajo conjunto a las diferentes concepciones de la masonería mundial.
Desde sus inicios se constituye con 3 Presidentes Cofundadores: Richard Marty, Filippo Gammicchia y, George Petrescu, ya conocidos por nosotros, ya que de manera individual fueron entrevistados por esta revista Alpha y Omega; y, aprovechando a la trascendencia del Congreso Internacional a realizarse el 8 y 9 de agosto del 6026 L:.M:., en IASI – ROMANIA, transcribo la convocatoria de su constitución como la Federación Masónica Moderna G3, donde a mi entender presenta una visión moderna de la fraternidad masónica, reafirmando el principio de igualdad esotérica entre hombres y mujeres.
Esta apertura representa un retorno a las profundas raíces masónicas, donde la sabiduría y el conocimiento trascienden el género y las apariencias.
En ese orden, se le envió en su oportunidad al Presidente CoFundador de la FMM G3, preguntas que con el siguiente comentario abarca todos los aspectos deseados.
Richard Marty: una visión global al servicio de los equilibrios económicos y humanos.
En un mundo en constante cambio, donde los equilibrios económicos se redefinen al ritmo de las transformaciones tecnológicas y las recomposiciones geopolíticas, algunas figuras forman parte de una dinámica de estructuración y visión a largo plazo. Richard Marty es uno de ellos.
Al frente de la Confederación Mundial del G3, tiene un enfoque que va más allá de los marcos tradicionales de gobernanza. En un entorno globalizado, las federaciones ya no son meros órganos representativos. Se están convirtiendo en plataformas de influencia, coordinación y reflexión, capaces de conectar ecosistemas, crear sinergias y apoyar los cambios económicos contemporáneos.
Es en esta lógica donde se inscribe la acción liderada por Richard Marty. Su posicionamiento se basa en una comprensión detallada de los problemas actuales: la necesidad de estructurar redes internacionales, promover los intercambios entre actores económicos e institucionales, e incluir estas dinámicas en una visión coherente y sostenible. El liderazgo que encarna se expresa sobre todo en la capacidad de anticipación. En un contexto marcado por la incertidumbre, la velocidad del cambio tecnológico y el surgimiento de nuevos modelos económicos, liderar ya no consiste solo en administrar, sino en proyectar, conectar e inspirar.
Este enfoque forma parte de una lógica de influencia más que de control, donde se crea valor en la colaboración y la creación de redes de inteligencias. En esta dinámica, la cuestión de la innovación ocupa un lugar central. Las organizaciones de hoy se enfrentan a un imperativo: reinventarse para seguir siendo competitivas. La transformación digital, en particular, está redefiniendo los modelos tradicionales y abriendo nuevas oportunidades de crecimiento.
También requiere una adaptación constante, tanto en la práctica como en la mentalidad. Promoviendo los intercambios y la circulación de ideas, la Confederación Mundial del G3 participa en esta reflexión global sobre los cambios en marcha y sobre las palancas de rendimiento del mañana. Pero más allá del rendimiento económico, ahora se impone con fuerza otra dimensión: la de la responsabilidad.
Los problemas medioambientales, sociales y sociales están redefiniendo los criterios para el éxito. La creación de valor ya no puede considerarse sin tener en cuenta los impactos a largo plazo. Desde esta perspectiva, el enfoque defendido por Richard Marty forma parte de una visión equilibrada, donde el desarrollo económico y la responsabilidad no se oponen, sino que se complementan.
Entrevista realizada y publicada por la Revista Alpha&Omega Edición N°71 de la República del Perú.
Revista Masónica Latinoamericana











