A un nuevo aniversario del paso a la inmortalidad del Libertador, especialistas analizan la influencia de estas organizaciones secretas en la gestación de las repúblicas latinoamericanas.
El pasado 17 de agosto se conmemoró un nuevo aniversario del fallecimiento del General José de San Martín. Más allá de las batallas y el cruce de los Andes, la figura del Libertador sigue despertando interrogantes sobre las redes de pensamiento y organización que sostuvieron su gesta. Entre los relatos históricos más debatidos, cobra especial relevancia su vínculo con la masonería.
Para profundizar en este capítulo de nuestra historia, dialogamos con Devrig Mollés, Doctor en Historia por la Université de Strasbourg y especialista en redes masónicas en América Latina. Según el experto, entender la masonería de aquella época no es solo indagar en ritos, sino en la estructura misma del poder.
La política antes de los partidos
En una entrevista concedida a La Colectiva Radio, Mollés destacó que las logias no deben verse como simples clubes sociales, sino como motores ideológicos.
«Las logias fueron la primera forma de la política moderna en América Latina», afirma Mollés.
En un contexto donde los partidos políticos tal como los conocemos hoy no existían, estas organizaciones permitieron:
- La circulación de ideas ilustradas: Conceptos de libertad, igualdad y fraternidad que desafiaban al absolutismo monárquico.
- Redes de confianza: Espacios seguros para planificar estrategias revolucionarias en un entorno de persecución colonial.
- Conexión transatlántica: Un puente de comunicación entre los revolucionarios locales y los círculos liberales en Europa.
Un debate vigente
Aunque la pertenencia de San Martín a la Logia Lautaro es un hecho documentado, la naturaleza exacta de su compromiso masónico sigue siendo objeto de estudio. Mollés, quien forma parte del consejo científico de la “Revista de Estudios Históricos de la masonería latinoamericana y caribeña”, sostiene que estas redes fueron fundamentales para coordinar los esfuerzos independentistas a lo largo del continente.
A más de dos siglos de sus hazañas, la figura de San Martín se mantiene no solo como un genio militar, sino como parte de un entramado intelectual y organizativo que transformó para siempre el destino de la región.
Revista Masónica Latinoamericana











